OPINIÓN | ODA A LA ESTUPIDEZ (2)

Marco muestra una ignorancia interesada, pues lo que denomina las “cabeceras de cuenca” no es la esponja de agua que él dice, como profeta en la tierra de un Dios verde.

POR MIGUEL E. SANTILLANA

En estas semanas se define el futuro de la gobernabilidad del país en Cajamarca, el departamento más pobre del Perú.

Marco Arana, rechazado hasta por los miembros del Frente Amplio porque se le subió la mostaza del poder a la cabeza (nada de la humildad que uno esperaría de un ex sacerdote diocesano que ahora pasea en 4×4); quiere chantajear desde el Congreso y con paros provinciales, que se apruebe su demagógica “ley de cabecera de cuenca”; vale decir prohibir minería a más de 3 mil msnm.

Marco muestra una ignorancia interesada, pues lo que denomina las “cabeceras de cuenca” no es la esponja de agua que él dice, como profeta en la tierra de un Dios verde. Su visión es la del póster del colegio que te muestra el ciclo hidrológico: agua se evapora del mar, se convierte en nubes que los vientos empujan hacia la cordillera y a cierta al­tura se produce la precipitación. Eso es el esquema ideal. Si analizara un poco el fenómeno reciente de El Niño costero, las lluvias cayeron en las cuencas medias de los ríos, no como aparece en el póster.

Un Marco desacreditado buscará su caja de resonancia nacional (las ONG de poca monta pero harto billete) e internacional para denunciar el “delito ecológico”. En el frente interno, como buen hipócrita (se hace el demócrata), organiza un paro en la provincia de Bambamarca desde el 25 de mayo en rechazo a la minería. Es cierto que hay pasivos ambientales en dicha provincia (que tiene minería desde los tiempos incaicos) y que Activos Mineros (empresa del Estado creada para encargarse de los pasivos ambientales) debería en­cargarse. Sin embargo, el paro tiene un fin político que es respaldar la propuesta de Marco.

El alcalde provincial Edy Benavides (que estuvo en los actos violentos contra proyecto Conga) y los dirigentes no han querido dialogar con el gobier­no a pesar de la invitación cursada con fecha 17 de mayo de 2017 a través del oficio 0307-2017 MEM/OGGS para una reunión el viernes 19. Para colmo del cinismo el alcalde Benavides dice que él no convoca el paro sino las organizaciones sociales (si él lo convocara sería vacado según la ley).

Este paro se complementa con el rechazo de las rondas campesinas, por “restringir sus derechos”, a la propuesta de Ley 773-2016 de Gino Costa que busca la “coordinación intercultural de la justicia”. “Los que se oponen a nuestra autonomía -al derecho de organizarnos y decidir lo más con­veniente a los derechos e intereses del campesi­nado-, son los partidarios del capitalismo salvaje y del monismo cultural-jurídico que alientan y protegen la corrupción, la injusta distribución del presupuesto nacional y la entrega de nuestros recursos naturales a empresas transnacionales que invierten el precio de una aguja para llevar el precio de una barreta. La orden para que nos ataquen sin tener derecho a defendernos no viene de los ronderos, sino de quienes utili­zan el poder para garantizar los privilegios y grandes ganancias de una minoría dominante”. ¿Aceptamos zonas liberadas en el Perú?

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