¿NARCOTRÁFICO EN ESCENA?

Levantan secreto bancario a Joaquín Ramírez, cocaína en el Círculo Militar y abren investigación por lavado de activos a los hermanos Fujimori,

Jaime Antezana Rivera.

En un panorama signado por el escándalo de los sobornos de Odebrecht en cuatro gobiernos (Fujimori, Toledo, García y Humala) y la orden de prisión preventiva para Alejandro Toledo, tres hechos que presumiblemente vinculados al narcotráfico remecen la política doméstica peruana.

El levantamiento del secreto bancario a Joaquín Ramírez.

El primero, el levantamiento del secreto bancario y la reserva tributaria de Joaquín Ramírez y su hermano Osias. El objetivo: «aclarar el origen de la fortuna de Joaquín y Osías Ramírez, que desde el año 2001 y 2005, respectivamente, no deja de multiplicarse» (http://larepublica.pe/…/848248-juez-levanta-el-secreto-banc…).

El levantamiento del secreto bancario y tributario de Joaquín Ramírez, exsecretario general de Fuerza Popular, excongresista fujimorista y principal financista de Keiko Fujimori, fue decidida por la jueza Bárbara Oré Torre a pedido de la fiscalía de lavado de activos.

Al respecto, cabe destacar que esa decisión demoro demasiado. Así es: Joaquín y Osias Ramírez, este último congresista actual por Fuerza Popular, están siendo investigados por lavado de activos de origen ilícito desde setiembre del 2014. O sea, el levantamiento del secreto bancario y tributario ocurre luego de casi dos años y medio de investigación. Eso es muy sospechoso.

Más aun, cuando la fiscalía está informada de la inverosímil perdida de los libros de las empresas de los hermanos Ramírez. ¿Alguien puede creer que se puedan perder libros de diez empresas de los hermanos Ramírez en una zona tranquila de Lima? No. Crece la sospecha de lavado de activos, no a secas, sino presuntamente del tráfico ilícito de drogas.

Círculo Militar de Pueblo Libre: centro de acopio de cocaína.

Por otro lado, el jueves 16 de febrero, el coordinador nacional de las Fiscalías contra el Crimen Organizado, Jorge Chávez Cotrina, informo que un capitán y un ex cadete del Ejército Peruano serían los presuntos cabecillas que acopiaba y acondicionaba droga en un hotel ubicado dentro del Círculo Militar de Jesús María. ¡Nada menos que en Círculo Militar de Jesús María!

Esa conclusión es producto de una paciente investigación de la Dirandro. El hecho clave fue la detención, el 13 de junio del 2016, de un vehículo conducido por Marlon Rodríguez, en Carabayllo, donde se incautó 38.950 kilogramos de cocaína. Según el conductor, esa carga iba a ser llevado al Circulo Militar de Pueblo Libre (http://diariouno.pe/2017/…/17/cocaina-en-el-circulo-militar/)

Ese fue el hilo conductor para conocer y desbaratar a la banda dirigida por un militar en actividad y otro retirado que acopiaba cocaína en el Círculo Militar. En efecto, según el fiscal Jorge Chávez, cinco de los siete integrantes de esta organización, entre ellos un colombiano, ya han sido detenidos. (http://peru21.pe/…/circulo-militar-implican-capitan-retirad…).

En suma, pese a que el Círculo Militar se exime de toda responsabilidad y el Ministerio de Defensa iniciara una investigación, se trata de un escándalo que nos retrotrae a los años 80 y 90, donde muchos militares, de niveles altos e intermedios, fueron engullidos por la capacidad atractiva de la cocaína. ¿Es nuevo la incorporación de militares, activos y retirados, en el cobro de cupos yen el trafico ilícito de cocaína?

La respuesta es: no. Un no categórico. Eso (re)empezó poco después de la creación e instalación el Comando Especial de las FFAA en el VRAEM, en marzo del 2008. A fines de ese año, en Valle Esmeralda, la primera narcoavioneta boliviana que intento exportar un cargamento de cocaína no pudo alzar vuelo. No pudo por averías técnicas.

¿Dónde está el nexo con los militares? La pista estaba al frente y muy cerca de la base militar de esa zona. Y, según todas las fuentes consultas, los narcotraficantes habrían pagado una bolsa (no sabemos el monto exacto) de dinero para miembros de esa base militar. El silencio y la inacción tienen un alto precio en el mundo de la cocaína.

Así, el cobro de «cupos» por parte de los militares empezó a fines del 2008. Entre los años 2011 y 2013, periodo de intensificación de los narcovuelos bolivianos, colombianos y, efímeramente, brasileños, muchos militares cobraron cupos o jugosas bolsas de narcodólares a los narcotraficantes. Eso es un secreto a voces en el VRAEM. Eso continuo, furtiva y clandestinamente, hasta fines del 2016.

Definitivamente, la presencia de las FFAA en la principal zona de producción de cocaína del mundo, el VRAEM, donde se estima que produce más de 200 toneladas de cocaína anuales, por casi nueve años iba a corromper -como en los 80 y 90- a muchos militares. Y pasar del cobro de cupos a los narcovuelos y narcotraficantes al tráfico ilícito de drogas había un paso.

Eso era inevitable. Y se dio. Por lo tanto, estábamos frente a algo previsible. El antecedente de esa incorporación de militares al tráfico de drogas fue, hace algunos años, la detención de varios soldados transportando droga en el VRAEM. Ergo, la noticia de que militares son cabecillas de una organización que acopiaba droga en el Círculo Militar de Pueblo Libre no es una sorpresa.

Es consecuencia inevitable de una estrategia profundamente equivocada que ha implementado las FFAA desde que volvieron al VRAEM: una estrategia antisubversiva o antiterrorista donde ya no había terroristas, senderistas o narcoterroristas. Los exsenderistas son hoy un clan de la droga: producen droga, cobran cupos a los narcotraficantes, dan seguridad a los narcos, transportan droga y tuvieron dos laboratorios de cocaína en Vizcatan.

Visto así, la presencia de las Fuerzas Armadas en el VRAEM ha servido, en los casi nueve años que tienen en el VRAEM, ha sido para que no haya una política de antinarcóticos en la principal zona de producción de cocaína del Perú y el mundo. Su presencia ha servido para mantener el statu quo de la industria de la cocaína.

Muchos, sino la mayoría, de militares van al VRAEM a forrarse de dinero de los cupos y otros, como revela el caso del Círculo Militar, a traficar cocaína. En suma, no es casual que se haya encontrado droga en una dependencia militar. Es más: es posible que muchas de las instalaciones de algunas dependencias militares puedan ser utilizadas para transportar droga.

Hay que retirar a las FF.AA. del VRAEM no solo porque no existe el “narcoterrorismo” que enfrentar sino porque si lo dejamos allí la mayoría de militares individualmente, no institucionalmente, van a terminar dentro del negocio de las drogas. Hay que cortar el surgimiento de un nuevo narcomilitarismo que está en ascenso en esa zona y el país.

Hiro, Sachie y Kenji investigados por lavado de activos.

El día de hoy, todos los medios de comunicación publicaron la noticia que la Segunda Fiscalía Supraprovincial Corporativa de Lavado de Activos dispuso abrir investigación preliminar a los hermanos de Keiko Fujimori, Hiro y Sachie, por el presunto delito de lavado de activos.

Y, en el caso de Kenji Fujimori, pidió el levantamiento de su inmunidad para que pueda ser incluido en esta investigación que busca esclarecer el gran incremento de capital que tuvo la empresa Limasa, que es de propiedad de los tres citados hermanos (http://elcomercio.pe/…/abren-investigacion-hermanos-keiko-f…).

La investigación versa sobre por el notable crecimiento que tuvo el pequeño negocio de almacenaje de los hermanos Fujimori, Limasa. Según El Comercio, Limasa «tuvo un vertiginoso crecimiento en dos años recurriendo a la modalidad de capitalización de deudas de las empresas» de los propios hermanos Fujimori. La nota continúa señalando lo siguiente:

«De acuerdo a la información que maneja la fiscalía, el capital social de Limasa, que en 2009 era de S/40 mil, habría pasado a sumar S/2’867.320 en el 2014. Dicha empresa, que cambió su nombre a Integrated Global Logistics (IGL), llegó a convertirse en socia de la transnacional Sankyo, compañía japonesa que es líder en el negocio de la logística marítima».

La decisión de la fiscalía de lavado de activos de abrir una investigación preliminar a Hiro, Sachie y Kenji, hijos de Alberto Fujimori es producto de las amplias y sustentadas investigaciones de las empresas de los hermanos Fujimori Higuchi publicadas por Edmundo Cruz y Oscar Castilla, importantes periodistas de investigación.

Por otro lado, después del levantamiento del secreto bancario y tributario de Joaquín Ramírez, es el segundo golpe al fujimorismo. ¿Cuáles son las hipótesis del origen del vertiginoso crecimiento económico y empresarial de los hermanos Fujimori Higuchi? Para la fiscalía de lavado de activos ese crecimiento económico tendría un origen ilegal. Eso es lo que van a investigar.

Sin embargo, desde la investigación periodista, se esgrime una segunda hipótesis: el origen de ese vertiginoso crecimiento económico podría provenir del trafico ilícito de drogas. Un dato que hay que tener en cuenta es que, en marzo del 2013, la policía encontró en el local de Limasa un contenedor con cerca de cien kilos de cocaína que iba a ser embarcado a México. Habrá otras revelaciones.

¿Estamos ante la construcción del Narcoestado? La respuesta es afirmativa.

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