LA MAYORÍA QUIERE UN NUEVO ESTADO

Respalda la economía de mercado y la inversión privada

Con el desarrollo de la campaña electoral la izquierda militante e intelectual lanzó una ofensiva ideológica en contra del modelo económico y social que, desde un cuarto de siglo atrás, se implementa el Perú y que ha permitido triplicar el PBI y reducir la pobreza del 60% a solo un quinto de la población. Una de las herramientas que empleó la izquierda para respaldar sus argumentos fue una encuesta del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica, en la que se registra que el 40% de los entrevistados está a favor de “cambios radicales” en la economía y el 52% exige una mayor intervención del Estado. Con semejantes cifras los analistas y sociólogos de izquierda pergeñaron artículos y argumentos.

Sin embargo, Ipsos acaba de publicar una encuesta nacional que demuestra que la izquierda está más subordinada a la ideología que a la realidad. Según Ipsos, el 56% de los encuestados se pronuncia a favor de cambios moderados en el modelo económico, el 33% por cambios radicales, el 7% porque continúen las cosas como están y el 4% no sabe. Pero lo más curioso es lo que la ciudadanía entiende por “cambios al modelo económico”: 59% demanda mejorar los servicios de educación, 55% exige controlar el desborde de la criminalidad, 48% más eficacia en la lucha contra la corrupción y 38% que mejore el sistema de salud y la atención a los discapacitados.

Como se aprecia con absoluta claridad la mayoría está exigiendo un nuevo Estado, un Estado nacional que provea servicios en educación, salud y seguridad. Es decir, está reclamando por un Estado eficaz que acompañe los éxitos del mercado y la inversión privada que han posibilitado un asombroso crecimiento y la reducción de pobreza en las últimas décadas. ¿Qué tienen que ver los resultados de esta encuesta con la intervención del Estado en la economía, con el Estado empresario y con todas las malas recetas que hoy hunden a Venezuela y Brasil, por ejemplo? Nada.

Lo que sí resulta incuestionable es que la gente pide un Estado diferente. La izquierda pretende cabalgar sobre esta demanda para contrabandear con las momias del proteccionismo y El estado empresario, y de allí sus interpretaciones curiosas de algunas encuestas al respecto. Si hubiese duda de la voluntad mayoritaria de la ciudadanía con respecto al modelo económico habría que preguntarse por qué el 70% de la población votó a favor de propuestas promercado el pasado 10 de abril. En todo caso, cualquier duda se estrella con semejante resultado.

Ahora bien, de ninguna manera se puede sucumbir ante el triunfalismo. La ausencia de un Estado nacional es la explicación de que se registren dos velocidades diferentes en el crecimiento y la reducción de pobreza en las regiones del país y al interior de los propios departamentos. Algunos crecen a velocidad de crucero mientras que otros lo hacen lentamente. El Estado no provee derechos y oportunidades por igual y, entonces, se produce una gran diferenciación social.

Sobre esa realidad es la que la izquierda desarrolla sus campañas contra el modelo. Si no hay cambios y reformas profundas de la organización estatal las percepciones de la gente cambiarán hacia el 2021. En la encuesta de Ipsos, por ejemplo, sí hay resultados preocupantes. Por ejemplo, el 30% está a favor de que se controlen precios, el 16% plantea que se nacionalicen las empresas extranjeras, el 14% se pronuncia a favor de más impuestos para los ricos y el 11% respalda la estatización de empresas privadas.

Quienes defienden las libertades políticas y económicas deben leer correctamente los resultados de las elecciones del 10 de abril y de la encuesta de Ipsos. Y el pronunciamiento de la mayoría es incuestionable: el Perú requiere un nuevo Estado para potenciar los éxitos del mercado y del crecimiento.

DEJA TUS COMENTARIOS