CUESTIONADO MAGDIEL CARRIÓN PINTADO ES PROCESADO POR PRESUNTOS DELITOS DE ABUSO Y TORTURAS.

La dirigencia de las rondas campesinas en la provincia piurana de Ayabaca, se encuentran en manos del cuestionado Magdiel Carrión Pintado, quien es sindicado como autor de innumerables abusos y corrupción cometidos en beneficio personal y que está siendo juzgado por el Poder Judicial.

Tal es el proceso seguido en el Juzgado de Ayabaca en la que se le procesa, junto a otros trece ronderos, por los presuntos delitos contra el patrimonio, en la modalidad de usurpación agravada en agravio de Manuel Benigno Peña Jiménez y Efraín Llacsahuanga Otero; y por el presunto delito contra la vida, el cuerpo y la salud en la modalidad de lesiones graves en agravio del profesor Oscar Risco Chero.

Este caso ocurrió el pasado 26 de julio de 2013, cuando Risco Chero, quien junto a otras cinco personas, entre ellos dos menores, fueron capturados por Magdiel Carrión y su grupo de ronderos quienes los lesionaron gravemente y cometieron otros delitos.

“Fui secuestrado sin motivo, me dijeron que era porque había desaprobado a la hija de Magdiel Carrión ya que yo era su profesor, decían que le estaba haciendo daño a la comunidad. Ese día estaba reunido con Manuel Peña Jiménez, Artemio Acha, Efraín Llacsahuanga Jiménez, y dos menores de 11 y 14 años que eran mis alumnos. A todos nos amarraron y golpearon salvajemente con hachas y machetes, luego nos exhibieron desnudos ante la comunidad delante de mis alumnos, de los padres de familia, como si fuéramos delincuentes”, señala.

Para el agraviado, estas “acciones salvajes” sólo responden a intereses económicos del dirigente Magdiel Carrión, quien costantemente comete delitos, violando los derechos humanos de los campesinos y ronderos sometidos a su poder por la pobreza en que se encuentran. “Si no se hace justicia esto no va parar, es como tener un Estado dentro de otro Estado, las leyes no se respetan, parece que fuera otro país, no llegan las autoridades”, señala.

Otra perla

Por si esto fuera poco, en agosto del 2012, el Juzgado Penal de Lima, sentenció a Carrión Pintado a un año de pena privativa de la libertad suspendida, así como al pago de 1800 soles de reparación civil y cien días multa, al haber sido hallado culpable del delito contra la vida, el cuerpo y la salud en agravio de Eugenio Odilón Huaraya Labra, dirigente de la Confederación Nacional de Comunidades del Perú (CONACAMI), al igual que Magdiel Carrión.

En aquella oportunidad, el Juzgado comprobó el accionar delictivo de Carrión Pintado, quien atacó con un cuchillo a su víctima, dejándolo herido cuando descansaba en el local de la CONACAMI, ubicado en el distrito de Jesús María en Lima.

“Rondas son usadas en beneficio de sus dirigentes”

Esta actitud, que dista mucho a la de un dirigente, ya ha sido advertida por diferentes autoridades de la provincia ayabaquina, como el Subprefecto de esta provincia, Juan Ricardo Vigil Samaniego quien manifiesta que, “las rondas se han politizado y con este fin son usadas por los dirigentes, es algo que no comparto ya que fueron creadas para luchar contra el abigeato”, señaló.

Según la autoridad política, no sólo vienen ostentando un poder político, sino que además, son varios los delitos denunciados por la población, abusos y salvajes castigos que imponen los ronderos, liderados por el dirigente Magdiel Carrión Pintado.

“A mi despacho llegan de dos a tres solicitudes de garantías personales diarias, todas son evaluadas en su mayoría por amenazas de muerte, acoso, hostigamiento, además, en lo que va de este año ya son varios casos de solicitud de garantías contra ronderos por flagelos, ellos (los ronderos) castigan a todo el mundo, hay mucho abuso y no solucionan nada, crean un caos. Utilizan las rondas con fines políticos vienen actuando como una banda delictiva, que usan como pretexto que son rondas para cometer delitos y abusos, contra quienes no piensan como ellos o los contradicen.

Otra de las denuncias contra los ronderos como según señala la sexagenaria Elsa Quinde Alberca serían mandados por Magdiel Carrión y Abelio Maza “quede traumada, ya no quiero recordar aquella mañana de aquel enero del 2006 cuando a mi hijo Noe Peña Quinde casi me lo matan porque lo tildaban de minero, él llego a visitarnos a nuestra casa, nos rodearon cerca de treinta ronderos y empezaron a hacernos preguntas y don Abelio Maza dio la orden de azotarnos, es triste porque no hubo quien nos defienda en ese momento, nos pegaron a palos, a patadas, nos arrastraron, me rompí la cabeza, estuve sangrando, yo pensaba que a mi hijo lo mataban y lo echaban al río, este hecho lo denuncié ante la fiscalía de Ayabaca y luego lo pasaron a la sala penal de Sullana, quienes después de largo proceso estos ronderos quedaron con libertad condicional para firmar cada quince días, pero lamentablemente como ya no tenía los medios económicos para pagarle a mi abogado archivaron el caso”.

“No estamos de acuerdo con la forma de corregir de la ronda”

Para el comisario de Ayabaca, comandante PNP Luis Criollo Benavidez, “la ley ha sido malinterpretada, (por las rondas) les da la facultad de administrar justicia de acuerdo a sus costumbres. El arresto ciudadano dice que pueden intervenir pero no pueden hacer justicia ya que existe el Estado, están las autoridades policiales en primer nivel, así como fiscales, y judiciales, si hay que hacer una corrección en el tema de usos y costumbres no es para torturar ni flagelar, ni al Estado que es el máximo rector le está permitido, al intervenido no se le maltrata ni se le tortura”, precisa.

El oficial asegura además que, “Magdiel Carrión en el papel no es dirigente sino presidente del Desarrollo de la Frontera del Norte, ese es su cargo actual pero se rumorea que maneja operativamente a la ronda, aunque no me consta. En Ayabaca ya casi no hay abigeato y no hay necesidad de castigar. No estamos de acuerdo porque no es una forma de corregir, no lo aprobamos, parece que (los ronderos) no han sido instruidos de qué forma administran justicia”.

Transgreden la Ley

Según la Constitución Política del Estado en su artículo 149 se le otorga a las autoridades de las Comunidades Campesinas y Nativas, con el apoyo de las Rondas Campesinas, funciones jurisdiccionales dentro de su ámbito territorial de conformidad con el derecho consuetudinario, esta facultad muchas veces se desnaturaliza, debido a que se violan los derechos fundamentales de las personas.

En la región Piura existen diferentes comunidades campesinas, algunas de la cuales por su lejanía (sierra piurana), cometen excesos con sus miembros, muchos de estos excesos se deben a que no piensen igual que sus dirigentes, o no realicen actividades que se encuentran al filo de la ley, como marchas de protesta, entre otros.

Además, se cometen muchos delitos, dentro del ordenamiento legal entre los cuales encontramos los siguientes: coacción, secuestro, usurpación agravada, daños a la propiedad, lesiones y tortura, los cuales quedan impunes por falta de denuncias por temor a represalias conjugándose con la lejanía de la zona y el difícil acceso que tiene las fuerzas del orden como lo son la Policía Nacional del Perú, el Ministerio Público o el Poder Judicial.

Según los principios y normas contempladas en la Ley de Comunidades Campesinas y su Reglamento, al supuesto infractor se le debe permitir ejercer su derecho a la defensa, por otro lado dentro de las sanciones aplicables, bajo ningún supuesto se encuentra el castigo físico como medio de represión, ya que eso atentaría flagrantemente contra los derechos fundamentales de toda persona. Estas personas son castigadas sin tener la oportunidad de ejercer su derecho a la defensa.

Otros casos

El 3 de marzo de 2013, la ronda encabezada por Magdiel Carrión, intervino una camioneta en la Comunidad Campesina de Yanta, donde intervinieron a Armando Acha Jiménez y Gilberto Llacsahuanga Montalbán a quienes propinaron 25 latigazos sin motivo aparente. El caso fue investigado por la Fiscalía que lo archivó.

Datos

30 solicitudes de garantías por amenaza de muerte ingresan mensualmente a la gobernación de Ayabaca donde existen 30 000 ronderos aproximadamente.

76 es el número de comunidades y 18 predios con los que cuenta esta provincia piurana.

9 son las juntas vecinales que existen en Ayabaca.

 

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